Hace ya mucho tiempo que no sentía cuatro paredes moviéndose hacia mi tratando de asfixiarme.
¿Porqué disfrutas mi intenso silencio?
¿Eres feliz bajo las sombras del olvido?.
Ven, ayúdame! Hagamos un trato!!
Yo te confío mi vida, eres libre de hacer conmigo lo que te venga en gana. Al fin y al cabo, me has secado el alma.
¿Me estás escuchando?
¿Puedes ver mi grande vacío?
Pon atención al extraño ruido!
Son mis gritos de auxilio desesperados,
Y la humedad que sientes en las manos,
No son más que mis ojos desconsolados.
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